"No creo que seamos parientes muy cercanos, pero si usted es capaz de temblar de indignación cada vez que se comete una injusticia en el mundo, somos compañeros, que es más importante."
  • Ernesto Che Guevara

miércoles, 10 de febrero de 2010

FORMAS DE GOBIERNO DEL CAPITALISMO Y SU INCOMPATIBILIDAD CON EL SOCIALISMO (1/2)

Lenin hablaba de una segunda fase del capitalismo, el Imperialismo, en la que los estados se organizan en torno a monopolios comerciales, trusts y holdings, en vez de una competencia multilateral. Esto sólo demuestra que en cierto punto, el capitalismo tiene que recurrir al socialismo para sobrevivir, lo que no quiere decir que adopte formas socialistas, pues se mantienen las relaciones laborales y el estado sigue siendo un instrumento de opresión de la clase burguesa.

No obstante, demuestra que el socialismo es viable, si ya lo han demostrado las experiencias pasadas. No renunciaré a la experiencia de la revolución. Marx diferenciaba su filosofía y concepción de la utopía en que no describe una sociedad perfecta, sino que somete a profundo análisis los pasos a seguir para llegar a una sociedad sin clases, a través de la experiencia que se irá abriendo paso. En este sentido el marxismo-leninismo adquiere su máxima diferenciación con corrientes de renegados, como el socialismo del siglo XXI (capitalismo del siglo XXI pujante) o el bochornoso eurocomunismo (anticomunismo).

Si la experiencia ha demostrado algo, ha sido que es imposible cambiar el orden de cosas por el diálogo, a menos que la clase opresora entregue el mando pacíficamente al proletariado. Y como eso no va a pasar, el proletariado se tiene que implicar en organizaciones de masas; sindicatos, partidos, etc. Cualquier medio, como introducirse en bloque en un partido reaccionario para cambiar la base o ''cambiar el sistema desde dentro'' no es más que un aserto pequeño burgués. No nos engañemos, el sistema sólo se puede cambiar, con más o menos derramamiento de sangre a través de una revolución violenta. Que haya o no muertes depende del grado de resistencia de la burguesía, es culpa y responsabilidad suya. El gobierno obrero que sustituya al gobierno burgués debe ser benigno en cuanto a sus sanciones pero implacable en cuanto a sus compromisos, tomar medidas lo más revolucionarias posibles, sin obedecer ruegos al contrincante. Se ha dicho que el comunismo implica opresión, terror, violencia. Bueno, eso ya lo refuté en un escrito anterior, y miles de escritores, militantes, simpatizantes e historiadores antes que yo, aunque a algunos les sirve más un refrán trillado que el más convincente de los argumentos, siendo ellos los que más recurren al discurso filibustero para intentar persuadirnos con su retórica derrotista de ''es imposible'' o ''todos acaban corrompiéndose''. Es decir, reconocen que el capitalismo es intrínsecamente injusto, pero como ''es el peor de los sistemas salvo todos los demás'' dejemos las cosas como están.

(LEER PARTE 2)