"No creo que seamos parientes muy cercanos, pero si usted es capaz de temblar de indignación cada vez que se comete una injusticia en el mundo, somos compañeros, que es más importante."
  • Ernesto Che Guevara

domingo, 19 de septiembre de 2010

FORMAS DE GOBIERNO DEL CAPITALISMO Y SU INCOMPATIBILIDAD CON EL SOCIALISMO (2/2)


(LEER PARTE 1)


Otra de las sentencias con que se ataca el comunismo es la de ser incompatible con la democracia. Ya explicamos en "La dictadura Empresarial " y en "Tópicos falsos vertidos acerca del comunismo’" y no nos atribuimos el mérito de hacerlo, que el capitalismo no es democracia. Pero ahora, el comunismo no busca la democracia. El comunismo busca la eliminación de las clases, tras lo cual el estado desaparecerá, y con ello toda forma de opresión. El comunismo busca, eso sí, la libertad, la organización del pueblo unido e indivisible de personas pertrechadas de todos los instrumentos de trabajo sin exclusión de ninguna de ellas. Quizá esta consigna, la cual es irrenunciable, esté quedando en desuso en los mismos partidos marxistas-leninistas, ocupándose de asuntos más peregrinos. Por cierto, la libertad de crítica es esencial en el seno de los partidos, el llamado centralismo democrático. El marxismo no busca la democracia, pero éste en su fase inferior puede pasar por un sistema democrático. El socialismo, igual que el capitalismo, puede tener diferentes tipos de gobierno. El factor común será que es una herramienta, la maquinaria que utiliza una clase (el proletariado, la mayoritaria, el socialismo; la burguesía, la minoritaria, el capitalismo) para mantener un orden social.


Nuestra labor ahora es clasificar las diferentes formas de opresión capitalista para ofrecer a todas ellas un trato ecuánime: Son mejores o peores, pero son básicamente lo mismo.

Quedan así divididas:


Socialdemocracia: El Estado ofrece multitud de garantías, a menudo gratuitas. Sanidad, educación, transporte, etc. Con ello "desclasiza" al proletariado, intenta robarle su identidad e incorporarle en la clase burguesa, procurándole comodidad. Pero mantiene la opresión y el trabajo enajenado, eso sí. Se apoya en el proletariado hasta que este se convierta en burgués con formas parecidas al socialismo elevándose la clase dirigente a los elíseos.

Cabe destacar que es una forma voluble y transitoria que degenera en el fascismo corporativista, como está ocurriendo con la Unión Europea. No consigue convertir a los obreros en burgueses por las contradicciones internas del capitalismo (la burguesía no puede eliminar las clases, si hay opresores hay oprimidos)

Ejemplos: La Europa del plan Marshall, Chile con Allende, Venezuela con Chávez.


Fascismo Absoluto: El capitalismo conlleva desigualdad y desmoronamientos cíclicos de la economía, con lo que las garantías sociales de las que disfrutaban los obreros se desvanecen, El miedo a la revolución hace que la burguesía concentre todas sus fuerzas tradicionales, la militar, principalmente y la religiosa secundariamente. En esta caso la lucha entre las clases dominantes da lugar a un pacto, algunos grandes empresarios ceden a cambio de prebendas (Holdings como Seat y en España y Wolfsvagen en Alemania)

Así, el poder se reparte entre más burgueses. Es la forma que más daño entraña al proletariado. Su objetivo es provocar la disputa entre sectores de la misma clase obrera. Contra mujeres, personas de razas o etnias minoritarias, homosexuales, etc. De ese modo, por un lado mantienen a los obreros "privilegiados" de testaferros, haciéndoles olvidar que su estado es peor que antaño y a los otros sectores en condiciones de esclavitud, aumentando la plusvalía.

Ejemplos: La Alemania de Hitler, la España franquista.


Fascismo corporativo: El fascismo corporativo es la otra división de la socialdemocracia. El fascismo absoluto es el más monstruos de los tres, causando innúmeras víctimas mortales. La clase capitalista debe mantener el orden de igual manera, pero debe parecer que las cosas llevan otro rumbo. Decrecen los salarios, pero tras deliberaciones con los sindicatos. Aumenta el paro forzoso, pero habiendo salvado algunos puestos de trabajo.

El liberalismo marca el compás, pero cantando todos al unísono el himno glorioso del país, obligando a los obreros a posternarse ante los gloriosos héroes burgueses. El poder ahora es extensible a todos los empresarios, agudizándose las diferencias pero ofreciendo una portada de libertad. Ahora el fascismo absoluto queda relegado a países con obreros mayoritariamente iletrados.

Ejemplos: La Unión europea, Estados Unidos.


Sin ser maniqueísta, todas estas formas son en síntesis iguales. Sólo el fascismo absoluto merece, en casos extremísimos, un pacto con la burguesía para derribarlo. Pero un pacto no quiere decir una capitulación. La lucha de clases debe manifestarse al máximo, luchar hasta alcanzar el poder para el proletariado. Ninguna de estas formas puede conducir al socialismo, por tanto son incompatibles.