"No creo que seamos parientes muy cercanos, pero si usted es capaz de temblar de indignación cada vez que se comete una injusticia en el mundo, somos compañeros, que es más importante."
  • Ernesto Che Guevara

miércoles, 8 de septiembre de 2010

España no quiere la paz

El anuncio de la organización independentista ETA de alto el fuego, consideramos, es una oportunidad para la paz y para el diálogo. En el estado español se llevan años ejerciendo violentas políticas de represión, que incluyen desde la ilegalización arbitrarias de partidos, amparados en una no condena de la violencia hasta detenciones, prohibición de manifestaciones y actos, etc. La última es una petición de la fiscalía para prohibir una manifestación (1). El anuncio debería haber sido respondido con el compromiso de una salida negociada a la guerra. Pero no hace más que confirmar a los que creen que la solución armada es la única legítima. Los grupos políticos del congreso han respondido unánimemente. En resumen; la situación no cambiará un ápice. Sólo responderán ante la entrega de las armas. No hay paz consensuada. No hay diálogo bilateral. El ministro del interior, Rubalcaba, se refiere con estas palabras: ''La voluntad para acabar con el terrorismo es más firme que nunca''; ''El fin está cerca'' Es natural que ante esta voluntad de combatir al enemigo hasta aplastarlo o morir conducirá a un punto muerto. ETA sólo defiende la autodeterminación del pueblo vasco. El gobierno no ha mostrado iniciativa de tender la mano, de adherirse a unas condiciones. Lo que vienen a demostrar actos como este, es que las instituciones tienen el único objetivo de obligar a unos ciudadanos disconformes, que reivindican una patria propia y un sistema distinto a ceñirse a los moldes del pensamiento único, incluso con la amenaza y la represión como último recurso para obligar a achantarse al adversario, por muy poco convencido que esté.

Desde el blog Asalto a los Cielos brindamos por esta nueva posibilidad abierta, al mismo tiempo que condenamos el desprecio del gobierno, de la oposición y de los medios de desinformación por abrir vías a la paz, que sean distintas al encarcelamiento, el procesamiento y el castigo.